La cura de la naturaleza

Cada vez más se normaliza entrar en contacto con la naturaleza. Y lejos de modas, es la medicina más respetuosa que podrás encontrar. Sentir la abundancia de los espacios cargados de árboles te ayuda a conectar con tu verdadera esencia.

El verdadero alcance de la naturaleza

La tierra te arropa, te nutre y te devuelve el equilibrio que puedas haber perdido.

Pero, ¿desde dónde lo estás haciendo? Cuando decides pasar un tiempo rodeado de naturaleza, ¿estás en contacto con tu respiración, con el silencio de tu corazón y de tu mente?

Te digo esto porque muchas veces utilizamos estos encuentros para poder socializar con más gente, hacer deporte extremo o dar un paseo rápido pensando en los miles de problemas que tenemos que solucionar. 

Entrar en contacto con la naturaleza va más allá de esto. De poco sirve que vayas a rodearte de árboles mientras sigues con los mismos hábitos del día a día. 

La medicina de los árboles, de los animales que allí habitan, del aire fresco, del sol radiante, la integran en todas tus células cuando decides entregarte por completo al momento presente. Cuando dejas de identificarte con tu personaje y a través de tu respiración consciente y la plena presencia, sientes cómo toda esta abundancia y sabiduría te envuelve y llena de vitalidad tu mente, tu cuerpo y tu espíritu. 

Una medicina que siempre se encuentra disponible

Elegir formar parte del entorno no es otra cosa que entrar en ese espacio de silencio interior donde estás con todos tus sentidos abiertos a la información sutil que te tiene que llegar a través de todos los espíritus de las plantas y los animales. Su medicina es desde el silencio y la escucha profunda. Ahí te alineas, te equilibras y recargas con una medicina que siempre se encuentra a tu disposición, pues es tan abundante que con su amor incondicional siempre está disponible. 

La próxima vez que decidas entrar en un bosque, te animo a que experimentes. Reflexiona sobre esto.  

Entra con el respeto que merece este lugar. Así formarás parte de la armonía que existe allí. El bosque te irá guiando, todos los seres que allí habitan sabrán cómo conectar contigo para que tú puedas absorber el conocimiento y la sabiduría que ellos te comparten. 

Nútrete de su sabiduría infinita

Me fascina el mundo de las plantas y sus medicinas, los bosques, sus olores, texturas. Sonidos, silencios, colores. Desde muy pequeña siempre entré en contacto con la naturaleza de manera muy directa, prácticamente todas las semanas. Y ya más adulta mis estudios y servicios siempre se relacionaron con la naturaleza y su medicina. Tienen los códigos de sanación y equilibrio más auténticos que jamás he podido experimentar.

Pero a día de hoy sigo escuchando y sintiendo su vibración, para poco a poco, mientras sigo entendiendo el lenguaje del cuerpo, saber en qué momento usarla y de qué manera. Y aún así sé que necesitaría muchas vidas para saber de esta sabiduría, pues es infinita. 

Busca desde tu silencio interior qué información tiene para ti. Sal de los conceptos o tendencias que pueden desvirtuar el propósito de su existencia.  No digo que todo esté equivocado o mal planteado. A lo que te invito es a que creas en ti, en tu sentir, tu intuición, y desde ese lugar escucha lo que tiene para ti en ese momento de tu vida que nunca será igual que el siguiente. Y después confirma, con algún profesional o algún libro de calidad, si lo que has sentido es coherente con lo que esa planta sana o equilibra. 

O simplemente, comienza entrando en el bosque desde el respeto y la plena presencia que te compartí antes. Sin buscar nada a cambio. Sin querer saber la medicina de cada planta. Sólo respira. Siente el momento presente y  permite que la mente y el cuerpo se vaya aquietando de manera natural. Sin  forzar. 

Sal al encuentro de la naturaleza. Ella está con ganas de arroparte y mimarte, pues pertenecemos a ella y venimos de ella.